UTM, geográficas y grados-minutos-segundos, en los dos sentidos y siempre en WGS84. Un punto suelto o la lista entera pegada desde Excel, con descarga en CSV, KML para Google Earth y DXF para AutoCAD.
Todo lo que entra y sale está en WGS84, el marco de la red geodésica nacional. La zona por defecto es la UTM 19N, que cubre todo el territorio dominicano; 18N y 20N están disponibles para trabajos fuera de esa franja.
Si sus coordenadas vienen de un título en NAD27 / Lomas Quemadas, esta herramienta no las traslada: las tomaría como si ya fueran WGS84 y el punto quedaría desplazado decenas o cientos de metros. Ese cambio necesita la rejilla oficial de transformación.
La conversión se verificó contra las 40 estaciones CORS de la red geodésica nacional, cuyas coordenadas geográficas y UTM constan en los «Network Adjustment Report» oficiales. La mayor diferencia hallada fue de 0.6 milímetros, que es el redondeo de los valores publicados.
Esos 0.6 mm miden la conversión matemática, no la calidad de sus datos: una coordenada mal observada en campo se convierte con la misma exactitud y sigue estando mal. La herramienta avisa si un punto cae fuera del país —el síntoma habitual de columnas intercambiadas—, pero no valida su levantamiento.
El CSV trae todas las representaciones a la vez. El KML abre en Google Earth. El DXF coloca cada punto en sus coordenadas UTM reales —no en el origen—, en tres capas separadas: el nodo, el nombre y la cota, para que pueda apagar lo que no necesite.
Las coordenadas que usted introduce no se almacenan, no se envían a ningún tercero y desaparecen al cerrar la página. No hace falta registrarse. Solo se lleva un conteo del total de puntos convertidos, sin ningún dato asociado. Lo que usted envía viaja cifrado (HTTPS) y se procesa en la memoria del servidor: no se escribe en disco ni se copia a ninguna base de datos. Al terminar desaparece, y no queda nada que mirar después — tampoco para nosotros.